Translate

jueves, 22 de junio de 2017

La chica pelirroja

La chica pelirroja escuchó la canción entre el sonido de las olas y el murmullo de fondo de los chavales que corrían por la playa. David tarareaba una canción con la vista perdida en el horizonte del mar, se quitó los zapatos y metió los calcetines negros dentro. Subió un poco los bajos del pantalón del traje y hundió los pies con suavidad en la arena. Cogió un poco de arena con cada mano y frotó las yemas de los dedos con los pulgares dejando caer los finos granos sobre las rodillas.

Se sentó a su lado, tan cerca como para hacerle sentir incómodo. Vestía una camisa blanca y unos vaqueros azul claro. Se quitó las sandalias y las dejó a su derecha, entre los dos. David se giró con esa cara suya como si acabara de despertar, intentando entrar en situación, mirando las sandalias durante unos segundos.

lunes, 16 de enero de 2017

Prescindible

Miró por la ventanilla del taxi, la poca gente que quedaba por la calle a esas horas volvía con prisas a su casa para cenar con la familia, y se preguntó qué narices había hecho en su vida para resultar tan triste y prescindible. Sí, prescindible era la palabra.

Había leído varios libros de autoayuda, uno de ellos hablaba no sobre cómo ser imprescindible sino como ser indispensable, esencial, necesario. Este tipo de libros siempre le dejaban confundido, comenzaba muy ilusionado, con la esperanza de encontrar la varita que resolviera con unos sencillos pasos el rompecabezas de su vida, pero acababa más bien derrotado ante la evidencia de que todo aquello parecía no tener que ver con él.

Una vez intentó aplicar unas teorías sobre autoconfianza con una chica de su instituto. Las personas carismáticas eran seguidas como líderes por su seguridad y confianza, nadie quiere subirse a un coche donde el conductor no tiene claro cómo conducir o a dónde ir. Limpio, sencillo, claro.

Buscador de finales imaginados

Loading