Siempre he sido más de finales que de comienzos. Tal vez sea por mi tendencia a ser negativo. Eso, o tal vez que mi caracter gruñón ya es un modo de ver la vida. Es paradójico, lo sé, pero aquí empieza lo que será una lista de finales que imagino. Tal vez buscaban ser imaginados, y finalmente terminaron por serlo.
miércoles 31 de agosto de 2011
Cambios
Hoy empiezo de cero. Lo acabo de decidir. ¿Por qué? Porque sí, por cambiar. Me cansé de que todo fuera bien, me acostumbré a vivir sin problemas y me sonríe la vida. Soy de pocos amigos, y últimamente caigo bien a la gente, será que me hago mayor.
Se lo tengo que decir a mi perro, no le va a sentar nada bien. Pero creo que mi mujer tampoco sufrirá tanto, ya me ha dicho un par de veces que hay que viajar más. Tendré que decidir si sigo casado o me separo, aún no he terminado el borrador para los próximos años.
El coche me gustaba, pero creo que seré ecologista, no más coche al menos hasta la siguiente vez. Además, si voy a viajar necesito todo el dinero que pueda juntar. ¿Me darán algo por el perro? Lo tengo que preguntar.
Etiquetas:
cambios,
imaginario,
microrrelato,
reencarnacion,
viaje
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada