Translate

lunes, 26 de julio de 2010

Mario

El olor a gasolina no era algo que le molestara especialmente a Mario. Encontrar tranquilidad en estos tiempos que corren es harto improbable. Los dos últimos años han sido un ir y venir de trabajos, de tiempos de soledad en casa y de pensamientos un día hilados y ahora inconexos.

Llevaba en este piso ya seis meses, mucho más barato que el anterior. Aunque con vistas a la gasolinera, no había mucho bullicio por las noches, y por el día las familias abandonaban el fuerte para ir a trabajar y al colegio.

Desde que perdió su último trabajo hará hace un año su vida ha cambiado mucho. Ahora sigue viviendo con la ayuda de sus padres y los 400€ que reciben los que ya no tienen nada más. En su cuaderno volvió a apuntar la hora a la que anocheció, a la que se duchó, a la que cambiaron de turno en la gasolinera, los minutos de retraso con los que empezaba la comedia de moda en la tele cada noche.


Martes 23:00
Mario se sienta a la puerta de su casa a tomar el fresco, o más bien el poco aire que se mueve.

Martes 23:30
Comienza el cambio de turno, debía acabar en 35-40 minutos bien hecho, pero al final los salientes se iban siempre antes de la cuenta.

Miércoles 0:00
Empieza a salir humo de las casetas de los baños. Los 3 empleados de la gasolinera salen escopetados para intentar apagar las llamas que crecen por segundos.

Miércoles 0:03
Mario entra en la gasolinera con su gorra puesta, coge el dinero de la caja, una barra de pan y el periódico. Sale relajadamente.

Miércoles 0:30
Mario observa desde su ventana el ajetreo final de bomberos, y a los inspectores haciendo preguntas. Las cámaras llevan 2 semanas sin funcionar creyó oír Mario, aunque eso ya lo había anotado 14 días seguidos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Buscador de finales imaginados

Loading